ETIQUETA EN LA MESA

Una querida amiga que tiene hijos jóvenes, me comentaba que ha notado que esta generación rehúsa aplicar algunas normas de etiqueta, especialmente en la mesa. Para sus hijos esto es algo pasado de moda. Le comentaba que los modales no son moda, son un medio para relacionarnos, para obtener un lugar respetable dentro de nuestro círculo de amigos o del trabajo. La cortesía y la atención a quienes te rodean, es fundamental para una agradable convivencia.
Por eso te comparto estos consejos de etiqueta como comensal, que sin importar nuestra edad podemos aplicar. Es especialmente importante compartirlos con las nuevas generaciones para que vayan obteniendo confianza en ellos mismos al desenvolverse en sociedad:
Al sentarse en la mesa:
• Recordar que las damas son primero. El caballero ayuda a la mujer a sentarse, lo hará jalando gentilmente la silla para que ella se siente y terminará acercándola a la mesa
• Si no tienes una llamada urgente, apaga el celular o al menos ponlo en el modo vibrador. Interrupciones constantes por mensaje o redes sociales mientras estás en una reunión o cita, es una falta de respeto a los demás.
• Coloca la servilleta de tela sobre tus piernas, doblada a la mitad con la parte abierta dirigida hacia ti, jamás deberás atarla al cuello o meterla en tu ropa.
• Dependiendo de la formalidad del evento, deberás esperar a que el anfitrión se siente antes de empezar a comer, aunque no es siempre necesario, pues el anfitrión puede indicar que pueden iniciar. Es mejor esperar cuando no estés seguro.
• Si de pronto te encuentras que tienes diferentes cubiertos, ¡¡no entres en pánico!! Empieza a usarlos de afuera hacia adentro según te vayan sirviendo cada tiempo.
• Cuidado con la presión que ejerces al cortar la carne o alimentos sólidos para evitar que choquen las puntas del tenedor con el plato y evites sonidos desagradables.
• Al limpiarte la boca o al tomar tu bebida, coloca el cuchillo y el tenedor sobre el plato. No mantengas los cubiertos en tus manos mientras bebes o haces una pausa.
• Mientras comes mantén los codos abajo, nunca recargados en la mesa, evitando golpear con los codos al comensal de al lado.
• Si requieres que te pasen algo de la mesa pídelo cortésmente. Para obtenerlo, nunca deberás atravesarte en la mesa o al lado del vecino, además de ser una descortesía podrías ocasionar un accidente.
• Si el platillo que te ofrecen no es de tu agrado, no hagas muecas de disgusto. Agradece lo que te hayan servido y come lo que apetezcas, sin hacer a un lado lo que no te comas. El plato nunca debe ser empujada hacia adelante cuando termines de comer, espera hasta que el mesero lo retire.
• Cuando estés en una conversación, evita gesticular y hacer ademanes teniendo los cubiertos en la mano y mucho menos apuntar con éstos a alguno de los invitados.
• Muéstrate cortés y contento de ser parte de la reunión, verte aburrido y molesto puede ser incómodo para quién te rodea y especialmente para el anfitrión.
• Cuida tu postura: imagina lo irritante que sería cenar junto a una persona cuyo rostro está a pocos centímetros del plato, con los hombros caídos y la espalda doblada. Siéntate cómodamente, procura mantener tu espalda recta, las manos sobre la mesa y los codos junto al cuerpo.
• Come tranquilo, y entiende el ritmo de la comida. No se trata de una carrera.
• En la mesa es de muy mal gusto retocarse el maquillaje o el peinado. No lo hagas
• Y lo que siempre dice una mamá es cierto: mastica tus alimentos con la boca cerrada y no hables con la boca llena.
Estos consejos puedes aplicarlos en tu vida diaria, causando una buena impresión y pueden ser tu carta de presentación ante una oportunidad. Existen cursos de imagen en donde aprenderás las reglas de etiqueta en la mesa, en las reuniones, cómo ir vestido de acuerdo a la ocasión, es decir, todo lo necesario para desenvolvernos de forma segura y exitosa. Compartamos con las nuevas generaciones estos valores y aseguraremos una mejor sociedad para todos.

Tera.